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11/7/17

Flores Germanicas

































Icones florae Germanicae et Europe, 

By Reichenbach, H. G. Ludwig (Heinrich Gottlieb Ludwig), 1793-1879

Publication info Lipsiae,F. Hofmeister [etc.]1834-1912.

BHL Collections:
New York Botanical Garden

7/6/10

Mirar el arbusto y no el bosque

Un árbol es un árbol. ¿Cuántos necesita usted para mirar?"

Ronald Reagan (gobernador de California), citado en el Sacramento Bee, al oponerse a la expansión del Parque Nacional Redwood, 03 de marzo 1966

1/11/09

Patetico

kakapo



PODRIDO

SOLO

ABURRIDO

NO ME DA NI AGARRAR EL FONO Y TENDER UN DIALOGO CON ALGUIEN

NADA

ESTOY DESOLADO

ANESTESIADO

SIN NADA DE CONMOCION EN LA SANGRE

ES QUE NO APRENDI A QUEDARME QUIETO

A DISFRUTAR LA QUIETUD

A MIRAR LA PARED

A VER PASAR LOS CARACOLES

Y CRECER LAS PLANTAS.


///////////////////////

NADA MAS QUE SABADO A LA NOCHE
Y CAER EN LA CUENTA DE QUE UNO YA NO ES EL PENDEJO ADOLESCENTE
QUE ESPERABA LA NOCHE PARA QUEMARLA HASTA AL AMANECER

PERO NO QUIERO RENDIRME
QUIERO VIVIR ESTA NOCHE
NO QUIERO VER PELICULAS PALESTINAS EN LA TV
NI EL ALBUM DE FOTOS DE MI ABUELA

LOS CHICOS SE DURMIERON
LA MADRE CON ELLOS


Y YO ACA

sintiendome como el kakapo
con sus 86 compañeros,
paseando por la selva oscura de una isla de oceanía

PERO EN BUENOS AIRES CITY
la ciudad gay friendly, la ciudad que iba a estar buena, la ciudad que duerme en las plazas,
la de gardel y lepera y arlt y cortazar y borges y pappo
y mia

Y YO ACA
frente a una pantalla de cristal liquido

12/6/09

Jacana


O para un lado o para el otro
para un lado voy
ni a la izquierda ni a la derecha
ni abajo ni arriba
seguro que voy a para allá
pero acá 
no me quedo
vos me dejas aquí
yo te dejo ahí


Como la Jacana estoy escarbando el lodo en busca de gusanitos

29/4/09

Bernie Krause, cazador de sonidos


“El ser humano hace ruido para alimentar su ego”



Bernie Krause lleva cuarenta años cazando sonidos. En 1968 fundó Wild Sanctuary y desde entonces viene advirtiendo de que el ruido generado por los seres humanos se ha hecho cada vez más estridente y alcanza los lugares más recónditos del globo.

Bernie Krause advierte sobre los daños del ruido en el planeta

Pregunta: Después de años alertando sobre el problema de la contaminación acústica en el planeta, ¿cree que la situación está empeorando?

Respuesta: En este momento tengo archivadas más de 4.000 horas de grabaciones realizadas en hábitats marinos y terrestres de todo el mundo a lo largo de 41 años. Como resultado directo de la destrucción humana, alrededor del 50% de esos sonidos naturales ya no podrán volver a ser escuchados.

P: ¿Cuál es el último sonido que ha grabado en la naturaleza? ¿También hubo interferencias humanas?

R: El último hábitat en el que hemos grabado fue el parque nacional de Katmai, en Alaska. A pesar de que es un lugar remoto, los motores de los hidroaviones y de los generadores eran audibles a muchos kilómetros de distancia.

P: ¿A qué distancia se puede escuchar un avión? ¿Cuál es la distancia mínima para dejar de escuchar el ruido humano?

R: Depende la altitud a la que vuele, el tipo de motor, la dirección del viento, etc. A veces los helicópteros se escuchan desde más lejos porque generan una baja frecuencia que viaja más rápido. La distancia puede ir de uno a diez kilómetros. Yo vivo a 28 kilómetros de un circuito de Fórmula 1 y, en determinados días, puedo grabar las carreras desde mi casa.

P: ¿Cuál es el sonido humano más inesperado con el que se ha encontrado durante sus grabaciones?

R: Mientras grababa el sonido de las ballenas boreales (Balaena mysticetus) en el norte de Alaska, durante la última primavera, captamos el sonido martilleante de las plataformas petrolíferas de la bahía Prudhoe, a 165 kilómetros de distancia.

P: ¿Cuántas especies pueden estar afectadas por la intrusión del ruido humano y cuáles están en mayor peligro?

R: Los pájaros y las ranas están especialmente afectados. Pero me atrevería a decir que entre las especies más amenazadas están los propios humanos. El ruido excesivo y caótico es un peligro para la salud humana.

P: ¿Es el ser humano un “adicto” al ruido? ¿Por qué somos tan ruidosos?

R. Porque tenemos un ego muy grande y queremos que se nos note. También porque nos sentimos obligados a competir, de alguna manera, con los sonidos del mundo natural, que son mucho más bellos.

P: ¿Cuáles son las posibles soluciones?

R: La única solución es educar a la gente para que sea consciente del ruido que generamos y los efectos que produce en todos los organismos vivos a nuestro alrededor.

P: ¿Veremos el día en que no haya un solo lugar de la Tierra libre de ruido humano?

R: Probablemente. En especial si la población sigue creciendo.

P: ¿Cuál es el sonido más bello que ha escuchado en la naturaleza?

R: Cualquier sonido natural libre de intervención humana. Recuerdo algunos momentos en Alaska, en el Amazonas, Zambia, Norteamérica, Nueva Zelanda, Borneo… Pero también puedo ir a un parque cercano cualquier día de primavera y grabar sonidos maravillosos. Y a sólo veinte minutos de casa.

http://lainformacion.com/

18/9/08

La Internacionalización de la Amazonia por Chico Buarque

Declaraciones de Chico Buarque

No todos los días un brasileño les da una buena y educadísima bofetada a
los estadounidenses.

Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex
gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil,
CRISTOVÃO 'CHICO' BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la
Amazonia? Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que
esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.

Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:
'Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la
internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no
cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.
Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la
Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo
demás, que es de suma importancia para la humanidad.
Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada,
internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.
El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la
Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas
creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y
subir o no su precio.

De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser
internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres
humanos, no se debería que**mar** solamente por la voluntad de un dueño o de
un país. Que**mar** la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado
por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos
permitir que las reservas financieras sirvan para que**mar** países enteros
en la voluptuosidad de la especulación.

También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de
los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia.
Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por
el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el
patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer
de un propietario o de un país.

No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él,
un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber
sido internacionalizado.

Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del
Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para
participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de
los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas,
debe ser internacionalizada.

Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad.

De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro,
Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo,
debería pertenecer al mundo entero.

Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de
dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales
nucleares.

Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas,
provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas
realizadas en los bosques de Brasil.

En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados
Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas
forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para
garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a
la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin
importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados
del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los
dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la
Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran
cuando deberían vivir.

Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero,
mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea
nuestra. ¡Solamente nuestra!',


OBSERVACIÓN: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON
POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN.

En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado.

Ayúdanos a divulgarlo.

12/8/08

Cancerbero de Cerbere

Así empieza La Balsa de Piedra de Saramago

Cuando Joana Carda hizo una raya en el suelo con la vara de negrillo, todos los perros de Cerbère empezaron a ladrar, llevando el pánico y el terror a sus habitantes, pues se creía desde los tiempos más antiguos que, al ladrar allí animales caninos que siempre habían sido mudos, estaría pronto a extinguirse el mundo universal. Sobre cómo se había formado la arraigada superstición, o convicción firme, que es, en muchos casos, la expresión alternativa paralela, nadie hoy recuerda nada, aunque, por obra y fortuna de aquel conocido juego de oír el cuento y repetirlo con aire nuevo, las abuelas francesas solían distraer a sus nietos con la fábula de que, en aquel mismo lugar, comuna de Cerbère, departamento de los Pirineos Orientales, ladró, en eras griegas y mitológicas, un can de tres cabezas que al dicho nombre de Cerbero respondía si lo llamaba el barquero Caronte, su contratante. Otra cosa que tampoco se sabe es por qué mutaciones orgánicas habrá pasado el famoso y altisonante cánido hasta llegar a la mudez, histórica y comprobada de sus descendientes de una sola cabeza, degenerados. No obstante, y este punto de la historia pocos lo ignoran, sobre todo si pertenecen a la vieja generación, el Cancerbero, que así en nuestra lengua se escribe y debe decirse, guardaba terriblemente la entrada del infierno, para que de él no osaran salir las almas y, en consecuencia, quizá por misericordia final de dioses ya moribundos, se callaron los perros futuros para toda la restante eternidad, a ver si con el silencio se apagaba la memoria de la infernal región. Pero, no pudiendo lo de siempre durar siempre, como explícitamente nos ha enseñado la edad moderna, bastó que en estos días, a cientos de kilómetros de Cerbère, en un lugar de Portugal cuyo nombre más tarde recordaremos, bastó que la mujer llamada Joana Carda hiciera una raya en el suelo con la vara de negrillo, para que todos los perros del más allá saliesen vociferantes a la calle, ellos que, repito, jamás habían ladrado. Si alguien le preguntara a Joana Carda a qué venía aquella idea suya de hacer una raya en el suelo con un palo, gesto más bien de adolescente lunática que de mujer cabal, si no había pensado en las consecuencias de un acto que parecía sin sentido, y ésos, recordadlo, son los que mayor peligro comportan, tal vez respondiera, No sé qué me ocurrió, estaba la vara en el suelo, la cogí e hice la raya, y no se le pasó por la cabeza la idea de que podría ser una varita mágica, Para varita mágica me pareció grande, y siempre he oído decir que las varitas mágicas están hechas de oro y cristal, con un halo de luz y una estrella en la punta, Sabía que la vara era de negrillo, De árboles sé poco, luego me dijeron que negrillo es lo mismo que olmo, ninguno de ellos tiene poderes sobrenaturales, ni cambiándoles el nombre, aunque para este caso estoy segura de que el palo de un fósforo habría causado el mismo efecto, Por qué dice eso, Lo que ha de ser, ha de ser, y tiene mucha fuerza, nada se le puede resistir, mil veces se lo he oído a la gente mayor, Cree en la fatalidad, Creo en lo que tiene que ocurrir.

En París se rieron mucho de las súplicas del alcalde, que parecía que estaba telefoneando desde una perrera a la hora de echarle el almuerzo a los animales, y sólo ante los ruegos insistentes de un diputado de la mayoría, nacido y criado en aquella comuna, por tanto conocedor de las leyendas y relatos locales, acabaron por mandar al sur a dos veterinarios cualificados del Deuxiéme Bureau, con la especial misión de estudiar el fenómeno insólito y presentar un informe y propuestas de acción. Entretanto, desesperados, apunto de ensordecer, los habitantes vagaban por las calles y plazas de la apacible estación balnearia, ahora estación infernal, sembrando docenas de bolas de carne envenenadas, método de simplicidad suprema cuya eficacia ha sido confirmada por la experiencia en todo tiempo y latitud. En total, sólo murió un perro pero bastó para que los supervivientes aprendieran la lección y, en un instante, ladrando y aullando, desaparecieron por los campos de los alrededores donde, sin motivo que lo justificara, se callaron al poco tiempo. Cuando al fin llegaron los veterinarios les fue presentado el triste Medor, frío, hinchado, tan distinto del feliz animal que acompañaba a la señora en sus compras, y que, por ser ya viejo, solía dormir al sol sin más cuidados. Pero como la justicia no ha abandonado aún por completo este mundo, decidió Dios, poéticamente, que Medor muriera de la albóndiga preparada por su ama bienamada, la cual, bueno es que se sepa, tenía en el pensamiento una cierta perra de la vecindad que no le salía del jardín. El mayor de los veterinarios dijo ante el fúnebre despojo, Vamos a hacer la autopsia, y realmente no valía la pena, pues cualquier habitante de Cerbère podría, si quisiera, testimoniar la causa mortis, pero el móvil oculto de la Facultad, como en la jerga del servicio secreto le llamaban, era proceder, disimuladamente, al examen de las cuerdas vocales de un animal que entre la mudez por muerte ahora definitiva y el silencio que parecía ser para toda la vida, tuvo unas horas de habla y pudo ser igual al común de los perros. Esfuerzo baldío, Medor ni cuerdas tenía. Se quedaron los cirujanos asombrados, pero el alcalde dio su opinión, administrativa y sensata, No es extraño, tantos siglos estuvieron los perros de Cerbère sin ladrar, que se les atrofió el órgano, y cómo es que, de repente, Eso no lo sé, no soy veterinario, pero nuestras preocupaciones se han acabado, los chiens han desaparecido, allí donde están no se les oye. Medor, descuartizado y mal cosido, fue entregado a su llorosa ama, como un remordimiento vivo, que es lo que son los remordimientos incluso después de muertos. Camino del aeropuerto, donde tomarían el avión para París, los veterinarios acordaron pasar por alto, en el informe, el intrigante suceso de las cuerdas vocales desaparecidas. Y parece que definitivamente, pues aquella misma noche empezó a rondar por Cerbère un can de tres cabezas, alto como un árbol, pero silencioso.