3/7/26

Ajedrez de Kjell Askildsen






Ajedrez

Kjell Askildsen


El mundo ya no es lo que era. Ahora, por ejemplo, se vive más tiempo. Yo tengo ochenta y muchos, y es poco. Estoy demasiado sano, aunque no tenga razones para estar tan sano. Pero la vida no quiere desprenderse de mí. El que no tiene nada por qué vivir tampoco tiene nada por qué morir.

Tal vez sea ese el motivo.

Un día hace mucho, antes de que mis piernas empezaran a flaquear seriamente, fui a visitar a mi hermano. No lo había visto desde hacía más de tres años, pero seguía viviendo donde fui a visitarlo la última vez.

-Sigues vivo -dijo, aunque él era mayor que yo.

Me había llevado un bocadillo y él me ofreció un vaso de agua.

-La vida es dura -dijo-, no hay quién la aguante.

Yo estaba comiendo y no contesté. No había ido allí a discutir. Acabé el bocadillo y me bebí el agua. Mi hermano miraba fijamente hacia algún punto situado por encima de mi cabeza. Si me hubiera levantado y él no hubiese desviado la mirada antes, se habría quedado mirándome directamente, pero sin duda la habría desviado. Mi hermano no se encontraba a gusto conmigo. O dicho de otro modo, no se encontraba a gusto consigo mismo cuando estaba conmigo. Creo que tenía mala conciencia o, al menos, no buena. Escribió una veintena de novelas muy largas. Yo solo he escrito unas pocas, que además son breves. A él se le considera un escritor bastante bueno, aunque un poco obsceno. Escribe mucho sobre el amor, sobre todo el amor físico, no pregunto dónde lo habrá aprendido.

Mi hermano seguía con la mirada clavada en algún punto situado por encima de mi cabeza, supongo que se sentía en su derecho por las veinte novelas que tenía en sus nalgas fofas. Me estaban entrando ganas de largarme sin decirle el motivo de mi visita, pero pensé que después de la caminata que me había dado sería de tontos, así que le pregunté si le apetecía jugar una partida de ajedrez.

-Eso lleva mucho tiempo -dijo-, y yo ya no tengo mucho tiempo que perder. Podrías haber venido antes.

Debí levantarme y largarme en ese momento, se lo habría merecido, pero soy demasiado cortés y considerado, esa es mi gran debilidad, o una de ellas.

-No lleva más de una hora -dije.

-La partida sí -contestó-, pero a eso habría que añadir la excitación posterior o el cabreo si la perdiera. Mi corazón, sabes, ya no es lo que era. Y el tuyo tampoco, supongo.

No contesté, no tenía ganas de discutir con él sobre mi corazón, así que dije:

-De modo que tienes miedo a morir. Vaya, vaya.

-Tonterías. Lo que pasa es que mi obra aún no está concluida.

Así de pretencioso estuvo, me entraron ganas de vomitar. Yo había dejado el bastón en el suelo, y me agaché a recogerlo, quería que dejara de presumir.

-Cuando morimos, al menos dejamos de contradecirnos -dije, aunque no esperaba que entendiera el sentido de mis palabras. Pero él era demasiado soberbio para preguntar.

-No ha sido mi intención herirte -dijo.

-¿Herirme? -contesté levantando la voz. Era razonable que me irritara-. Me importa un bledo lo poco que he escrito y lo poco que no he escrito.

Me puse de pie y le solté un discurso:

-Cada hora que pasa, el mundo se libra de miles de tontos. Piénsalo. ¿Te has parado alguna vez a pensar en la cantidad de estupidez almacenada que desaparece en el transcurso de un día? Imagínate todos los cerebros que dejan de funcionar, pues es ahí donde se almacena la estupidez. Y sin embargo, todavía queda mucha estupidez, porque algunos la han perpetuado en libros, y así se mantiene viva. Mientras la gente siga leyendo novelas, ciertas novelas de las que tanto abundan, la estupidez seguirá existiendo.

Y añadí, un poco vagamente, lo confieso:

-Por eso he venido a jugar una partida de ajedrez.

Permaneció callado un buen rato, hasta que hice ademán de marcharme, entonces dijo:

-Demasiadas palabras para tan poca cosa. Pero les sacaré partido, las pondré en boca de algún ignorante.

Exactamente así era mi hermano. Por cierto, murió ese mismo día, y no es improbable que me llevara sus últimas palabras, pues me marché sin contestarle, y eso no debió de gustarle nada. Quería tener la última palabra y la tuvo, aunque supongo que habría querido decir algo más. Cuando recuerdo lo que se irritó, me viene a la memoria que los chinos tienen un símbolo en su grafía que representa la muerte por agotamiento en el acto sexual.

Al fin y al cabo éramos hermanos.

FIN


https://ciudadseva.com/texto/ajedrez-askildsen/
https://ciudadseva.com/autor/kjell-askildsen/cuentos/

26/6/26

Tadanori Yokoo, psicodelia, arte del póster, diseño gráfico y tradicional grabado japonés

 

Train with eyes 2005















Nació en 1936 en Nishiwaki, prefectura de Hyogo, Japón. Vive y trabaja en Tokio.



Tadanori Yokoo es uno de los artistas más reconocidos de Japón, quien comenzó a trabajar con la pintura en 1966. Paralelamente, sus primeras serigrafías combinaban fotografías con la influencia del ukiyo-e tradicional japonés (grabados en madera) y los colores planos y el contenido abiertamente sexual del arte pop. Galardonado con el Gran Premio de Grabado en la VI Bienal de la Juventud de París en 1969, Yokoo experimentó con el collage y la ilustración, reapropiándose de fotografías e imágenes encontradas, que reflejaban los rápidos cambios y la occidentalización de la sociedad japonesa de posguerra. Su obra se vio influenciada por el misticismo tras su viaje a la India en la década de 1970, dando como resultado carteles con imágenes eclécticas que compartían la estética de las revistas psicodélicas underground de la época.

La animación KISS KISS KISS 1964 de Tadanori Yokoo utiliza la estrategia del arte pop de apropiarse de imágenes de cómics de parejas besándose, con bocadillos de diálogo que forman la palabra "beso". La obra comienza con la banda sonora de la popular canción "Kiss" de Dean Martin, para luego cambiar a los sonidos etéreos de un theremín, sugiriendo la aparición de un lado oscuro en la felicidad de la pareja. A medida que avanza la animación, las imágenes se manipulan mediante coloración manual, ritmo, rotación y el efecto de papel rasgado, acelerándose solo para terminar nuevamente con la canción de Martin.

https://www.tate.org.uk/whats-on/tate-modern/world-goes-pop/artist-biography/tadanori-yokoo
https://letterformarchive.org/news/tadanori-yokoo/
https://www.ladobe.com.mx/2015/03/el-arte-pop-de-tadanori-yokoo/

12/6/26

David Hckney 1937-2026

Para mí, pintar es crear imágenes. No me interesa mucho la pintura que no representa el mundo visible. Es decir, puede ser arte perfectamente bueno, simplemente no me interesa demasiado.


David Hockney, Audio Arts , 1978

















20/5/26

Querida Marisa






EN LA CAMA, DE LOUISE BONNET, 2018




A menudo he hablado de la procrastinación como un obstáculo para la creatividad, pero quizás, en mi afán por animar a la gente a descubrir su potencial, no he reconocido del todo lo difícil que puede ser. El miedo y la ansiedad de los que hablas son muy reales. Ahora mismo estoy trabajando en las letras de un nuevo álbum y también estoy a punto de salir de gira, y aunque he escrito cientos de canciones y he actuado innumerables veces, la inquietud es intensa, a veces casi paralizante.

Nuestros miedos al comenzar algo nuevo, arriesgado y expuesto son genuinos. Pero aquí reside la paradoja desconcertante: estas ansiedades, precisamente las que nos impiden avanzar, son intrínsecas a ese movimiento. Hace poco hablaba de esto con un amigo ceramista, Adam Silverman, y me dijo que estaba "revolviendo la olla" y, al hacerlo, revelando algo de mi alma. Dijo que no era de extrañar que sintiera miedo. Por supuesto, sé que es cierto, he estado en esta situación innumerables veces, pero es bueno recordarlo, y sus palabras me tranquilizaron un poco. También sé, en mi corazón, que si hay algo más desalentador que escribir una canción, es no escribirla; y creo que podemos aplicar esto a muchas cosas: un trabajo sin hacer es su propio tormento, un sueño incumplido, su propia especie de infierno. Hay una alegría única, la más profunda satisfacción y una especie de paz espiritual en saber que algo que hemos creado, o en lo que hemos trabajado, significa algo para alguien más. Puede que tengamos que superar grandes obstáculos, luchando contra fuerzas que nos impiden alcanzar nuestro máximo potencial. Sin embargo, comprender esa lucha dinamiza el trabajo en sí, convirtiendo la creatividad en una hermosa batalla, quizás la contienda más noble de todas.

Marisa, vive con la creatividad y la audacia que te permita tu corazón. Mantén las riendas con suavidad, respira hondo, adéntrate en lo desconocido y confía. Confianza: el corazón activo de la fe, una palabra tan frágil, tan esencial, tan fácil de olvidar. Ten fe y actúa ; y en las luminosas palabras de Juliana de Norwich, la mística del siglo XIV que escribió desde su pequeña celda penitencial: «Todo estará bien, y todo estará bien, y todo tipo de cosas estarán bien».

Que tengas una vida larga y llena de amor, Marisa.

Con cariño, Nick

15/5/26

un secreto de Twin Peaks


Harry, te voy a contar un pequeño secreto. Todos los días, una vez al día, date un capricho. No lo planees, no lo esperes. Simplemente deja que suceda. Podría ser una camisa nueva en la tienda de caballeros. Una siesta en la silla de tu oficina. O dos tazas de buen café negro bien caliente.


19/4/26

Anó Chico



El Anó Chico (Crotophaga ani) es una especie bastante común en el norte argentino, con un aspecto muy particular: plumaje oscuro, cola larga y un pico robusto que le da una silueta inconfundible. Sociable y muchas veces en grupo, es de esas aves que llaman la atención apenas las ves.









10/4/26

LOS LOCOS / Luis Alberto Spinetta (Guitarra Negra 1978)





LOS LOCOS

Los locos corren
por el pasto sin gritos
por la pradera venenosa
y por la piel, entre la luna.
Y los locos giran
sin temor al mareo.
De la casa al árbol,
de la ayuda al horror.
Cuando uno de los locos hable,
los cuerdos, retozando en la penumbra,
oirán el ruido
y verán las verdades.
Los locos que parecen aprisionados
por la muerte selecta del escándalo
tienen pechos rugosos
y bordeados de lumbre.
Y los locos lo saben.
Desde su atónito lenguaje,
por intersticios de meninges espectaculares,
los locos se precipitan
a paralizar el mundo de la muerte.
Aunque más no sea,
para sentarse a llorar.
No hay soles en sus días
Y en sus noches
sobreviven los colores de un ojo que no los ha deseado.
Por eso,
y porque la ventosa de fuego
rebalsa de temor
ante la fantasía de los sanos;
el obturador de los locos está presto
como una lanza.
Y al perforarnos de una vez
con una certera puntada entre la vida y el cielo...



Luis Alberto Spinetta (Guitarra Negra 1978)






7/4/26

El Frente de Liberación del Granjero Loco por Wendell Berry



Love the quick profit, the annual raise,
vacation with pay. Want more
of everything ready-made. Be afraid
to know your neighbors and to die.
And you will have a window in your head.
Not even your future will be a mystery
any more. Your mind will be punched in a card
and shut away in a little drawer.
When they want you to buy something
they will call you. When they want you
to die for profit they will let you know.

So, friends, every day do something
that won’t compute. Love the Lord.
Love the world. Work for nothing.
Take all that you have and be poor.
Love someone who does not deserve it.
Denounce the government and embrace
the flag. Hope to live in that free
republic for which it stands.
Give your approval to all you cannot
understand. Praise ignorance, for what man
has not encountered he has not destroyed.

Ask the questions that have no answers.
Invest in the millennium. Plant sequoias.
Say that your main crop is the forest
that you did not plant,
that you will not live to harvest.
Say that the leaves are harvested
when they have rotted into the mold.
Call that profit. Prophesy such returns.

Put your faith in the two inches of humus
that will build under the trees
every thousand years.
Listen to carrion – put your ear
close, and hear the faint chattering
of the songs that are to come.
Expect the end of the world. Laugh.
Laughter is immeasurable. Be joyful
though you have considered all the facts.
So long as women do not go cheap
for power, please women more than men.
Ask yourself: Will this satisfy
a woman satisfied to bear a child?
Will this disturb the sleep
of a woman near to giving birth?

Go with your love to the fields.
Lie down in the shade. Rest your head
in her lap. Swear allegiance
to what is nighest your thoughts.
As soon as the generals and the politicos
can predict the motions of your mind,
lose it. Leave it as a sign
to mark the false trail, the way
you didn’t go. Be like the fox
who makes more tracks than necessary,
some in the wrong direction.
Practice resurrection.




from The Country of Marriage, 1973, Harcourt Brace Jovanovich, Inc. © by owner. provided at no charge for educational purposes
Manifiesto - El Frente de Liberación del Granjero Loco - por Wendell Berry





Ama la ganancia rápida, el aumento anual,
las vacaciones pagadas. Quiere más
de todo lo que ya viene hecho. Ten miedo
de conocer a tus vecinos y de morir.
Y tendrás una ventana en tu cabeza.
Ni siquiera tu futuro será un misterio
. Tu mente será perforada en una tarjeta
y encerrada en un pequeño cajón.
Cuando quieran que compres algo
te llamarán. Cuando quieran que
mueras por ganancias te lo harán saber.

Así que, amigos, cada día hagan algo
que no tenga sentido. Ama al Señor.
Ama al mundo. Trabaja gratis.
Toma todo lo que tienes y sé pobre.
Ama a alguien que no lo merece.
Denuncia al gobierno y abraza
la bandera. Espera vivir en esa
república libre que representa.
Da tu aprobación a todo lo que no puedes
entender. Alaba la ignorancia, porque lo que el hombre
no ha encontrado no lo ha destruido.

Haz las preguntas que no tienen respuesta.
Invierte en el milenio. Planta secuoyas.
Di que tu principal cosecha es el bosque
que no plantaste,
que no vivirás para cosechar.
Di que las hojas se cosechan
cuando se han podrido en el moho.
Llámalo ganancia. Profetiza tales retornos.

Pon tu fe en los cinco centímetros de humus
que se acumularán bajo los árboles
cada mil años.
Escucha la carroña: acerca tu oído
y oye el débil parloteo
de las canciones que están por venir.
Espera el fin del mundo. Ríe.
La risa es inconmensurable. Sé alegre
aunque hayas considerado todos los hechos.
Mientras las mujeres no se vendan baratas
por el poder, complace más a las mujeres que a los hombres.
Pregúntate: ¿Esto satisfará
a una mujer satisfecha de dar a luz?
¿Esto perturbará el sueño
de una mujer a punto de parir?

Ve con tu amor a los campos.
Acuéstate a la sombra. Apoya tu cabeza
en su regazo. Jura lealtad
a lo que está más cerca de tus pensamientos.
Tan pronto como los generales y los políticos
puedan predecir los movimientos de tu mente,
piérdela. Déjala como una señal
para marcar el camino falso, el camino
que no tomaste. Sé como el zorro
que hace más huellas de las necesarias,
algunas en la dirección equivocada.
Practica la resurrección.

18/3/26

Aves de Ludwig Heinrich Jungnickel























 Ludwig Heinrich Jungnickel nació el 22 de julio de 1881 en Wunsiedel, en la Alta Franconia. Asistió a la escuela de artes y oficios de Múnich. A los 16 años, emigró a Nápoles, donde permaneció casi un año y se ganó la vida copiando. En 1898 llegó a Viena y se unió a Josef Hoffmann, Alfred Roller y Gustav Klimt. Ese mismo año, ingresó en la Academia de Viena y estudió con August Eisenmenger y Christian Griepenkerl. William Unger le enseñó grabado

En 1906 se trasladó a Múnich, donde trabajó para Carl von Marr, pero ya en 1907 regresó a Viena. En 1911 fue nombrado profesor en la Escuela de Artes Aplicadas de Fráncfort del Meno, donde se convirtió en portavoz de las iniciativas artísticas modernas, aunque sin lograr imponerse. Consciente de ello, abandonó Fráncfort y volvió a Viena para establecerse allí definitivamente.

Además de las exposiciones en Viena, también expuso sus obras en Berlín, Múnich, Düsseldorf y otros lugares.

Ha cosechado éxitos internacionales desde 1910, como lo demuestran los numerosos premios y galardones recibidos tanto en su país como en el extranjero. Un hito en la obra de Jungnickel es la serie de diez grabados en madera a color con animales del zoológico de Schönbrunn, que creó con una subvención imperial y por la que recibió el premio de diseño gráfico en Roma en 1911.

El año 1938 marcó un punto de inflexión en la vida de Jungnickel: sus expresivas pinturas de animales fueron calificadas de "degeneradas" y expuestas en 1939 en la muestra "Arte Degenerado". Ese mismo año emigró a Yugoslavia, donde permaneció hasta 1952. Tras su regreso, vivió en Villach y Viena, donde falleció el 14 de febrero de 1965.

https://www.kovacek.at/en/13717/ludwig-heinrich-jungnickel